BIENESTAR MENTAL Y FÍSICO PARA PERSONAS CON MOVILIDAD REDUCIDA: YOGA, PILATES Y GIMNASIA DE MANTENIMIENTO

Conseguir unos músculos fuertes con una resistencia alta y, además, mantenerlos es una genial idea para las personas con algún tipo de discapacidad física, ya que les permite hacer frente al día a día con mayor seguridad y mejorar su salud física y mental. 

Descubre algunos beneficiosos ejercicios adaptados para personas con movilidad reducida (PMR) con los que poder fortalecer cuerpo y mente a continuación:

 

YOGA, UNA PRÁCTICA MILENARIA

El yoga es una disciplina física y mental que practican millones de personas alrededor del mundo con el que se consigue una mejor respiración, aliviando la tensión muscular, lo que a su vez contribuye en la reducción del estrés.

Al ser tan personal, puede adaptarse a personas mayores, con movilidad reducida o usuarias de silla de ruedas sin demasiadas complicaciones. Tan solo hay que encontrar la alternativa o alguna variación a determinados movimientos o posturas. 

Además, puede considerarse una actividad terapéutica gracias a sus diversos beneficios físicos y psicológicos: tonifica los músculos y facilita la circulación sanguínea; incrementa la resistencia, la flexibilidad y la capacidad pulmonar, ayudando a controlar la respiración; gracias a que es una actividad progresiva, promueve el desarrollo integral y constante del cuerpo y la mente; aumenta la capacidad de concentración y memoria; permite un mayor conocimiento de nuestro cuerpo y emociones; y por último, pero no menos importante, contribuye a generar endorfinas y a favorecer el descanso nocturno. 

La práctica del yoga para personas con discapacidad se fundamenta en un gran conocimiento de la anatomía y fisiología del cuerpo humano, con el fin de adaptar sus típicas posturas a las particularidades biomecánicas y patológicas de cada persona.

El yoga terapéutico elige dichas posturas y las modifica, disponiendo de los apoyos necesarios para poder lograr a través de ellas el mayor equilibrio entre los huesos y la tensión muscular, siguiendo la regla del “no dolor”. Esto quiere decir que la postura que requiera una modificación por parte del monitor o profesor ha de ser cómoda, sin dolor y adecuada para el alumno o bien ser sustituida por otra que sí lo sea.

Las técnicas que más se utilizan en las sesiones de yoga para personas con algún tipo de discapacidad física son:

  • Asanas: posturas corporales que aportan el equilibrio del flujo de energía, flexibilidad y firmeza.
  • Pranayama: ejercicios respiratorios y la regulación de la energía vital para alcanzar la calma y la serenidad.
  • Dhyana: capacidad de concentración para llegar a la meditación.
  • Yoga nidra: importante técnica de meditación y relajación profunda.
  • Mantras: palabras o fonemas con un especial significado que se recitan para inducir a la mente a relajarse.

En el caso de tener problemas óseos o musculares, es importante consultarlo con un médico de confianza antes de comenzar con esta disciplina, mientras que cuando se empiece con la práctica de yoga, se debe advertir al monitor de posibles lesiones o limitaciones del movimiento, ya que sabrá explicar cuáles son las posturas que se pueden realizar y cuáles no, así como posibles alternativas.

PILATES: UN ENTRENAMIENTO FÍSICO Y MENTAL 

El método Pilates es un sistema de entrenamiento que busca el equilibrio entre la mente y el cuerpo, junto con patrones de respiración, para favorecer el desarrollo de los músculos y dar estabilidad y firmeza a la columna vertebral. Por este motivo, suele utilizarse como método de rehabilitación de espalda, así como técnica de relajación y concentración.

Fue creado originariamente por Joseph Pilates quien, por su condición de alemán, fue internado en un campo de concentración en la Isla de Man (Inglaterra) durante la Primera Guerra Mundial, donde participó en la rehabilitación de los soldados heridos durante la batalla.

Con el fin de facilitar la recuperación de los convalecientes, que ni siquiera podían levantarse, Joseph creó sus primeros inventos valiéndose de las propias camillas sobre las que se encontraban, aprovechando sus resortes y utilizando muelles y otros accesorios, lo que llegó a sorprender a los médicos dado los asombrosos resultados que conseguían los soldados. Dichas creaciones fueron las precursoras de lo que hoy en día conocemos como el Cadillac, el Reformer o la Wunda Chair.

En la actualidad, el Pilates terapéutico ayuda a las personas con algún tipo de discapacidad física a mejorar su movilidad, aportando una mayor autonomía y mejorando su calidad de vida, contribuyendo también a ‘entrenar’ la mente.

Puede practicarse Pilates adaptado a las características de cada persona para fortalecer la musculatura profunda, mejorar el movimiento de las articulaciones e incrementar la flexibilidad. Con este entrenamiento también se suavizan los problemas del aparato locomotor, se aumenta tanto la coordinación como el equilibrio y se corrigen los malos hábitos posturales.

A nivel mental, su práctica favorece el control del estrés y la ansiedad, teniendo un efecto relajante, y se aumenta a su vez la autoestima. Además, puede contribuir a desarrollar relaciones sociales con el resto de asistentes a la clase de Pilates.

LA GIMNASIA DE MANTENIMIENTO Y SUS MÚLTIPLES BENEFICIOS

La gimnasia de mantenimiento es una actividad orientada a la conservación y mejora de la condición física realizando ejercicios de tonificación y coordinación de forma general, que a su vez influyen positivamente en el estado de ánimo.

Puede llevarse a cabo de forma presencial, ayudando así a fomentar las relaciones afectivas entre los participantes, o bien en la intimidad del hogar.

Se trata de una práctica ideal para personas mayores o con movilidad reducida debido a sus numerosos beneficios. Aunque consista en gimnasia basada en el “mínimo esfuerzo”, es más saludable el ejercicio moderado que el intenso y siempre (¡SIEMPRE!) es mejor opción que tener una vida sedentaria con falta absoluta de ejercicio.

Entre los principales beneficios de la gimnasia de mantenimiento se encuentran los siguientes:

  • Contribuye en la disminución del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  • Favorece la prevención de la hipertensión y la diabetes, así como de la osteoporosis.
  • Ayuda a tonificar los músculos.
  • Beneficia a la recuperación de las lesiones en las articulaciones.
  • Mejora la capacidad respiratoria.
  • Permite mantener una constitución fuerte y flexible.

Estos son solo algunos ejemplos de ejercicios adaptados a personas con movilidad reducida (PMR) que ayudan a mantener un equilibrio entre entrenamiento físico y mental, ¡pero hay muchos más! 

¿Practicas algún otro ejercicio? ¿Has realizado alguno de los mencionados en este post y te gustaría compartir tu experiencia?

¡Coméntanos tus vivencias y ayuda a otros a inspirarse!

Fuente: Sunrise Medical; Laura Santisteban: el yoga es mi respuesta; YOGAenred.com; Spigol, salut natural; Slings; ROIS Medical; ESTETIC.es

 

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